¿Se puede hacer un escape room con cartas?

Si. Y así es como se siente.

Cuando piensas en un escape room , seguramente imaginas una sala cerrada, candados, cronómetros gigantes y pistas ocultas bajo muebles falsos.
Pero… ¿y si te dijéramos que puedes vivir toda esa tensión, emoción y misterio con solo una baraja de cartas?

Así funciona TRAICIÓN – El Último Voto , nuestro escape room narrativo en formato compacto. Y sí, aunque suene raro: se siente igual de intenso .

La cuenta atrás empieza a girar la primera carta.

No hay paredes, pero hay presión.
Desde el momento en que empiezas a leer el primer manuscrito, sabes que tienes 60 minutos para resolver el misterio.
Y cada carta que levantas no es solo un texto o una imagen: es una pista, un desafío, una duda, un paso más hacia la verdad (o hacia la traición).

Cada carta, un verdadero enigma

En vez de candados físicos, aquí hay acertijos de lógica, deducción y observación .
Tendrás que descifrar símbolos antiguos, unir pistas escondidas entre palabras y pensar como si estuvieras dentro de la ciudad amurallada de Calatayud, en el año 1120.

Juego cooperativo con tensión real.

Como en cualquier buen escape, nadie resuelve todo por sí solo .
Tendréis que discutir, proponer teorías, dividir tareas, cometer errores y volver a intentarlo.
Y mientras el reloj avanza… las cartas revelan que hay alguien entre vosotros que no es de fiar .

Una historia que respira entre las cartas.

No es solo resolver por resolver.
Cada enigma desbloquea un fragmento de historia, una escena más de la conspiración que amenaza con entregar la ciudad.
La narrativa está tan entrelazada con la mecánica, que avanzar es como abrir puertas invisibles en una sala medieval.

¿Y realmente se siente como un escape room?

Sí. Pero con ventajas:

- Lo puedes jugar en casa, en pijama.

- No necesitas reservar ni pagar por hora.

- Lo puedes parar, repetir o adaptar.

- Y además… ¡puedes llevar a cualquier sitio en el bolsillo!

¿Te atreves a jugar con el tiempo y la historia?

TRAICIÓN – El Último Voto no pretende imitar un escape room físico.
Lo reinventa .
Y lo hace a través de cartas, historia real, decisiones morales y acertijos que te atrapan.

¿Quieres probar cómo se siente una traición medieval... en la palma de tu mano?

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