Tradiciones que vuelven: recuperar las noches de juegos
Share
Hubo un tiempo en que las noches de los fines de semana no giraban en torno al móvil, la tele o Netflix. Eran noches de barajas en la mesa, risas entre mayores y pequeños y alguna que otra discusión por las reglas.
Noches donde el salón se convertía en campo de batalla, el dominó dictaba el ritmo, y el parchís desataba venganzas tiernas que duraban hasta el domingo.
Hoy, en medio de la hiperconexión digital, esa tradición está volviendo. Y no por nostalgia, sino porque funciona: reconecta, divierte y nos devuelve algo esencial que muchas veces olvidamos... el tiempo compartido.
¿Qué ha cambiado (y qué no)?
Las reuniones familiares siguen existiendo, pero ahora cada uno suele estar en su mundo. A veces literalmente: uno con el móvil, otro con la tablet, el pequeño con la consola.
Antes, jugar era lo que se hacía después de cenar. Y nadie se cuestionaba si era “productivo”. Simplemente era el momento en el que la familia se encontraba sin tener que hablar de cosas serias.
Hoy, recuperar esa costumbre es casi terapéutico. Y lo mejor: puede hacerse sin renunciar a lo actual.
¿Cómo se revive una noche de juegos en casa?
Fácil. Con muy poco puedes recuperar el espíritu de antes:
- Escoge un juego accesible y atractivo para todas las edades.
- Prepara un pequeño picoteo o merienda compartida.
- Apaga o silencia dispositivos (aunque sea solo una hora).
- Cread un pequeño “ritual”: viernes de cartas, domingos de juegos, lo que funcione en tu casa.
- Y lo más importante: que sea divertido de verdad, no una obligación disfrazada de plan familiar.
En Culture Games lo hacemos así
Nuestros juegos no están pensados solo para jugones.
El Santo Encuentro y TRAICIÓN – El Último Voto funcionan en familias porque mezclan algo muy poderoso:
- Temas que conectan con lo que ya se conoce (tradiciones, leyendas, fiestas).
- Mecánicas cooperativas o narrativas que no exigen ser experto.
- Ritmo rápido, emoción real y muchas ganas de volver a jugar otra ronda.
¿El resultado? Una tradición nueva... que en realidad es antigua.
Lo de antes, pero ahora
Recuperar las noches de juegos no es una moda retro: es una necesidad.
Frente a la fragmentación digital, una mesa compartida con cartas, fichas o dados es una declaración de intenciones.
Es decirle a tu familia: “hoy jugamos juntos, como antes… pero mejor”.