Del manuscrito al tablero: así editamos nuestros juegos

En Culture Games, cada juego que llega a tus manos ha pasado por un viaje largo y lleno de decisiones. No se trata solo de tener una idea, sino de convertirla en una experiencia jugable y bella, fiel a la historia que queremos contar y con el cuidado editorial que un producto cultural merece.

Hoy te contamos cómo es nuestro proceso, desde el primer borrador hasta el momento en que abrimos una caja recién impresa. Una mirada desde dentro a lo que significa, de verdad, editar juegos de mesa con alma histórica.

El origen: texto, historia y propósito

Todo comienza con un concepto narrativo claro: una tradición, una celebración, una época.
Pero no basta con tener una buena historia. Hacemos un trabajo documental serio, contrastando fuentes, hablando con personas que conocen el contexto y creando un “manuscrito base” con el que construir la experiencia de juego.

Este documento contiene:

-El contexto histórico o festivo.

- Los personajes implicados.

- Las posibles mecánicas que encajan con el espíritu del tema.

- Tono, ritmo, valores.

En otras palabras: es la raíz de todo.

Edición de juegos de mesa: cada carta cuenta

Pasar de manuscrito a prototipo implica tomar decisiones editoriales:
¿Cuántas cartas? ¿Qué rol tiene cada una? ¿Cómo se distribuye la información? ¿Qué ritmo narrativo tendrá la partida?

Aquí empieza un proceso intenso de pruebas de jugabilidad (o playtesting), reescritura de textos y ajustes de reglas. Queremos que el juego fluya sin perder profundidad. Cada carta tiene que ser clara, coherente y evocadora.

Y como somos una editorial emergente, todo esto lo hacemos nosotros: Eva y Marcos, con ayuda de colaboradores cercanos. La edición no es solo diseño gráfico. Es decisión, narrativa, pedagogía y ritmo.

Ilustración editorial histórica: contar con imágenes

Uno de los pilares de nuestros juegos es el arte. Pero no cualquier ilustración vale: buscamos que cada imagen refuerce el contexto y el tono sin caer en tópicos ni caricaturas.

Nuestra ilustración editorial se basa en:

- Paleta coherente con la época o el imaginario festivo.

- Figuras que recuerdan a códices, manuscritos o estampas populares.

- Detalles que esconden pistas, referencias o símbolos históricos.

No usamos imágenes de stock. Cada ilustración es hecha a medida, con una intención narrativa y documental.

Imprimir sin perder el alma

Sabemos que una buena impresión puede realzar (o arruinar) un trabajo bien hecho. Por eso cuidamos:

- La calidad del papel (que refleje bien el arte).

- El corte y formato de las cartas.

- La producción local, cuando es posible.

- El empaquetado: queremos que abrir uno de nuestros juegos se sienta como abrir una cápsula de historia.

Sí, imprimir en pequeñas tiradas es más costoso. Pero preferimos eso antes que perder el carácter artesanal y editorial que nos define.

Del cartón al corazón

Cuando alguien juega a TRAICIÓN o El Santo Encuentro, lo que tiene entre manos es el resultado de muchas decisiones editoriales, de arte y de contenido.
Y aunque somos una editorial pequeña, nos tomamos cada juego como una obra cultural que debe emocionar, enseñar y resistir al paso del tiempo.

Porque para nosotros, editar un juego no es solo fabricar cartas:
es crear memoria que se juega.



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