Así celebramos el Día del Juego como editorial emergente
Share
Hoy es Día Internacional del Juego, y aunque todo el mundo habla de novedades, rankings y superproducciones… nosotros queremos celebrarlo desde otra perspectiva: la de una editorial pequeña, joven y emergente, que está peleando día a día por hacerse un hueco en un mundo de cartón… que a veces puede ser bastante duro.
Somos Eva Cabrero y Marcos Ronsano, una restauradora de patrimonio y un director creativo que un día decidimos mezclar nuestras dos pasiones: los juegos de mesa y la historia.
Así nació Culture Games, una editorial especializada en crear juegos de cartas basados en el patrimonio inmaterial español.
No venimos de una multinacional. No tenemos inversores detrás. No tenemos imprentas propias ni grandes campañas de publicidad.
Lo que sí tenemos es horas de trabajo, mucha fe en lo que hacemos, y un firme compromiso: convertir la cultura en algo vivo, jugable y emocionante.
Jugar también es resistir
Crear juegos no es solo sentarse a tener ideas.
Significa documentarse, escribir, testear, ilustrar, producir, empaquetar, mover por ferias, intentar llegar a tiendas, cumplir con normativa… y todo eso mientras intentas que te escuchen entre los gigantes del sector.
Porque sí, el mundo del juego es competitivo. Y a veces las grandes editoriales, distribuidoras o plataformas no te lo ponen fácil.
Literalmente.
Pero seguimos. Porque cada vez que alguien juega a El Santo Encuentro en clase, o vive una conspiración medieval en TRAICIÓN, o nos escribe diciendo “¡quiero hacer un juego sobre la fiesta de mi pueblo!”, sentimos que estamos exactamente donde tenemos que estar.
¿Qué celebramos hoy?
Celebramos que el juego también es cultura. Que no todo tiene que ser fantasía o combates espaciales para divertir.
Que también se puede jugar con historia, con emoción, con raíces.
Y celebramos a quienes nos apoyan, juegan, comparten, recomiendan o simplemente nos escriben un mensaje con cariño. Vosotros sois parte de esto. De verdad.
¿Y qué pedimos hoy?
Que el sector mire también hacia los pequeños proyectos con alma.
Que se valore el contenido tanto como el envoltorio.
Y que se recuerde que muchas veces las ideas más valientes vienen de mesas pequeñas, de casas humildes, de pueblos donde la tradición aún late fuerte.
Porque para nosotros, este Día Internacional del Juego no va de cifras, va de sentido.