¿Qué juego de mesa regalar según cómo sea esa persona?

Regalar un juego de mesa tiene un pequeño problema.

No todos disfrutamos jugando a lo mismo.

Está quien quiere pensar cada movimiento durante diez minutos.

Quien solo quiere fastidiar al de enfrente.

Quien ve un misterio y automáticamente se convierte en detective.

Y quien recibe una caja cerrada y necesita descubrir cómo abrirla aunque sean las dos de la mañana.

Por eso, si estás buscando qué juego de mesa regalar esta Navidad, quizá la pregunta no sea cuál es el mejor.

La pregunta es:

¿Cómo es la persona que va a recibirlo?

En Culture Games hacemos juegos bastante diferentes entre sí, así que hemos preparado una pequeña guía para encontrar el que mejor encaje con cada persona.

Para el que disfruta fastidiando a los demás: El Santo Encuentro

Todos tenemos uno.

Esa persona que podría ganar tranquilamente, pero prefiere utilizar su turno para fastidiarte.

Para ella tenemos El Santo Encuentro.

El objetivo es conseguir completar tu procesión antes que el resto de jugadores. Pero mientras intentas hacerlo, las Travesuras pueden convertir una partida aparentemente controlada en un auténtico desastre.

Puedes ir ganando.

Puedes tenerlo prácticamente hecho.

Y puedes dejar de tenerlo hecho unos segundos después.

Está pensado para 2 a 6 jugadores y las partidas duran aproximadamente entre 15 y 35 minutos, así que es un juego fácil de sacar a mesa tanto con amigos como con familia.

Además, aunque todo su universo está inspirado en la Semana Santa, no hace falta conocerla para jugar.

Si la persona a la que vas a hacer el regalo disfruta de los juegos rápidos, el pique y las revanchas, probablemente aquí tengas candidato.

Descubre El Santo Encuentro

Para el detective de la familia: Fauna y Engaño

Hay personas que no pueden evitarlo.

Les cuentas que ha ocurrido un asesinato y antes de terminar la frase ya tienen tres sospechosos.

Para ellas está Fauna y Engaño.

La historia nos lleva hasta l'Alcora en 1781.

Un mensajero francés que transportaba un importante cuaderno relacionado con la porcelana ha sido asesinado, el manuscrito ha desaparecido y la fábrica queda cerrada.

Ahora toca descubrir:

Quién lo hizo.

Con qué arma.

Y dónde ocurrió.

Con 10 sospechosos, 10 armas y 10 lugares, pueden generarse hasta 1.000 crímenes diferentes.

Pero hay algo más.

Entre los jugadores puede esconderse un Encubridor.

Así que investigar será importante.

Pero saber en quién confiar, también.

Si buscas un juego de misterio para regalar a alguien que disfruta investigando, deduciendo y montando teorías, este es su sitio.

Descubre Fauna y Engaño

Para el amigo que habría querido ser templario: Momplario

Hay gente a la que dices “Edad Media” y ya tienes su atención.

Castillos.

Templarios.

Historia.

Y si además puede fastidiar al resto de jugadores, mejor.

Momplario nació precisamente alrededor de ese mundo.

Es un juego de descarte y sabotaje ambientado en el universo templario de Monzón. El objetivo es conseguir deshacerte de tus cartas antes que los demás mientras intentas evitar que el resto haga exactamente lo mismo.

Pueden jugar entre 2 y 8 personas, con partidas de aproximadamente 15 a 35 minutos.

Por eso es especialmente interesante para esa persona a la que le gustan los juegos de mesa medievales, pero que tampoco quiere necesitar una tarde entera para terminar una partida.

Historia para ambientarlo.

Pique para jugarlo.

Descubre Momplario

Para el que necesita resolverlo todo: Traición, El Último Voto

Ahora viene esa persona a la que no puedes dejar delante de un acertijo.

Porque no se va a ir.

Traición: El Último Voto cambia completamente la forma de jugar.

Aquí no se trata simplemente de ganar al resto.

Nos trasladamos hasta Calatayud, en el año 1120, dentro de una experiencia de enigmas y misterio que tendréis que resolver antes de que se agote el tiempo.

Puede jugarse entre 1 y 6 jugadores o equipos, tiene una duración aproximada de 60 minutos y, además, está diseñado para poder jugarse sin romper sus componentes.

Es una buena opción si buscas regalar una experiencia parecida a un escape room de mesa, especialmente a alguien que disfruta descifrando pistas y resolviendo enigmas.

Descubre Traición: El Último Voto

Para el que ve una caja cerrada y NECESITA abrirla: Runestone

Este perfil es especialmente fácil de reconocer.

Le das una caja.

Le dices que no puede abrirla.

Y acabas de arruinarle la tarde hasta que consiga hacerlo.

Para esa persona está Runestone.

Aquí la experiencia deja de estar únicamente sobre la mesa y pasa también a tus manos.

Runestone es una puzzle box 3D: una caja de enigmas que tendrás que observar, manipular y comprender para descubrir cómo avanzar.

No se trata simplemente de abrir una tapa.

La propia caja forma parte del desafío.

Es un tipo de regalo especialmente interesante para personas a las que les gustan los puzzles, los escape rooms y esos objetos que provocan exactamente esta reacción:

“A ver, déjamelo.”

Descubre Runestone

Para el que quiere ir un paso más allá: El Taller de los Eclipse

Y si la persona a la que vas a regalar ya ha descubierto el mundo de las puzzle boxes, podemos complicarle un poco más la vida.

El Taller de los Eclipse continúa esta línea con una experiencia física construida alrededor de enigmas, mecanismos y secretos.

La propia caja es el juego.

Hay que tocarla.

Observarla.

Probar.

Equivocarse.

Volver a mirar esa pieza que jurabas que no servía para nada.

Y seguir.

Es una propuesta especialmente pensada para quienes disfrutan resolviendo cosas con las manos y quieren algo diferente a un juego de cartas tradicional.

Descubre El Taller de los Eclipse

Entonces… ¿qué juego de mesa regalo?

Puede que ahora sea bastante más fácil.

Si disfruta fastidiando a los demás, El Santo Encuentro.

Si sospecha hasta del camarero cuando ve una película de misterio, Fauna y Engaño.

Si le apasionan los templarios y la Edad Media, Momplario.

Si no puede resistirse a un enigma, Traición.

Y si le das una caja cerrada y sabes que no va a parar hasta abrirla, Runestone o El Taller de los Eclipse.

Porque probablemente no exista un juego perfecto para todo el mundo.

Pero sí puede existir un juego perfecto para esa persona.

Y esa es precisamente la gracia de regalarlo.

No estás regalando únicamente algo para abrir en Navidad.

Estás regalando algo para abrir…

y poner inmediatamente encima de la mesa.

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